La Consejería de Presidencia, a través de la Dirección General de Medio Ambiente, promueve la puesta en marcha de proyectos de eficiencia energética, como la instalación de calderas de bionergía que evitarán la emisión de 327 toneladas de dióxido anuales a la atmósfera.

   Estos proyectos contribuirán a aumentar las oportunidades de desarrollo y obtención de energía renovable a partir del aprovechamiento de la biomasa forestal, creando una cadena energética sostenible, según han informado fuentes del Gobierno regional en un comunicado.

De este modo, el consejero de Presidencia, Manuel Campos, subrayó el «gran potencial energético» de la biomasa, cuyo punto fuerte es la producción de calor, dado que compite, sin necesidad de primas y subvenciones, con los combustibles tradicionales como el gas y el petróleo. En este sentido, señaló el importante impacto de la biomasa sobre el ahorro mensual en un hogar con una caldera de gasoil, que podría ser superior al 50 por ciento.

Campos resaltó asimismo que el siguiente período 2014-2020 es «clave para el desarrollo de la biomasa como fuente de energía renovable en las regiones del sur de Europa».

Esta iniciativa se incluye en el proyecto europeo Proforbiomed (Promoción de la Biomasa Forestal en el Mediterráneo), liderado por la Consejería de Presidencia y en el que participan 18 socios de seis países de la cuenca mediterránea, entre ellos, Francia, Portugal, Eslovenia, Italia, Grecia y España.

Así, se han puesto en marcha varios proyectos piloto por parte de las consejerías de Presidencia y de Agricultura y Agua, en colaboración con los ayuntamientos de Mula y Bullas, consistentes en la sustitución de viejas calderas de gasoil o gas por unas nuevas de biomasa en edificios de titularidad pública, tales como colegios y piscinas municipales.

Con la instalación de estas calderas de bioenergía, se dejarán de emitir anualmente a la atmósfera 372,9 toneladas de dióxido de carbono en la Región de Murcia, de manera que en los próximos diez años se habrá evitado le emisión de 3.729 toneladas de CO2. Además de los beneficios ambientales, la sustitución de las citadas calderas se añadirá el ahorro económico en combustible, que se estima en 678.918 euros durante el próximo decenio.

AHORRO ENERGÉTICO

La Región, como coordinadora del proyecto Proforbiomed, también promueve otras instalaciones que serían muy rentables para las administraciones públicas por el ahorro energético que supondrían, como por ejemplo los ‘Distric heating and cooling systems’ (sistemas de calefacción y refrigeración) y las instalaciones de cogeneración, que impulsan la producción combinada de calor y electricidad.

Este tipo de instalaciones, muy habituales en los países del norte y centro de Europa, suministran calor, pero con los últimos avances tecnológicos pueden también generar frío, por lo que pueden ser efectivas en complejos de edificios públicos con alta factura en energía como los hospitales.

Otra ventaja añadida de estas instalaciones es el tipo de combustible que utilizan: la biomasa forestal y agrícola. Así, el uso de la biomasa forestal se traducirá en una mejora ambiental, puesto que se asienta en las podas y los trabajos selvícolas que aumentan la conservación de los montes y la prevención de incendios forestales, mientras que la biomasa agrícola se obtendría de la poda de los cultivos, lo que supondría nuevos ingresos económicos para los agricultores.

Via: europapress

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.