José Cabrera, presidente del Instituto para la Producción Sostenible

Una de las grandes preocupaciones de este siglo es, sin duda, la reducción del consumo de energía. Este ahorro implica la disminución de las emisiones de CO2 y demuestra que tanto los individuos como las organizaciones, así como los usuarios industriales y comerciales prestan una mayor atención por la preservación de los recursos naturales.

Existe una inquietud generalizada por mejorar la eficiencia energética y tecnológica, con el objetivo de reducir su impacto ambiental y garantizar la sostenibilidad, entendida tanto como el uso racional de recursos energéticos y naturales, como la investigación de nuevas fuentes de energía y tecnología. Estas acciones de eficiencia energética deben ser una prioridad para las empresas que buscan cumplir y contribuir a un desarrollo realmente sostenible.

Cualquier compañía que pretenda ser competitiva, requiere de la elaboración e implantación de un programa de adecuación frente al cambio climático, que declare su compromiso con el medio ambiente y con el desarrollo sostenible. Asimismo, debe dar respuesta a la creciente demanda de información sobre la emisión de gases de efecto invernadero y la adecuada gestión de los recursos naturales.

Los objetivos medioambientales y la necesidad de una mayor eficiencia energética, a menudo, chocan con la desinformación por una parte, o con losintereses de los productores de energías más contaminantes, por otra. Las políticas que conduzcan a la descarbonización cobran más importancia que nunca, al ser la pieza fundamental capaz de mover el engranaje energético en la dirección adecuada; la de la eficiencia.

Programas europeos

En este sentido, la Unión Europea ha establecido como prioridad en sus presupuestos para el periodo 2014-2020 la eficiencia energética, donde España podría beneficiarse de 4.000 M€ para financiar proyectos de eficiencia energética hasta 2014,a través de los fondos Feder, el nuevo ‘Programa Life’ para ayudar a los países de la UE a preservar la naturaleza y otras convocatorias de energía inteligente, como’Horizon 2020′. Este programa europeo tiene como objetivo incentivar lainvestigación y la innovación, dos piezas clave para hacer de la eficiencia energética la piedra angular del mundo empresarial e industrial europeo. Esta iniciativa contará con un presupuesto de 100.000 M para los próximos siete años.

Para que este tipo de proyectos tengan su reflejo en la realidad, el Instituto para la Producción Sostenible (IPS) organiza encuentros en Bruselas con responsables de la iniciativa ‘Horizon 2020’, para informar sobre cómo aprovechar los fondos de la manera más eficiente posible. Abrirse a políticas innovadoras es esencial para sobrevivir en un entorno económico cada vez más verde.

Diferentes estudios certifican que el 22% de la energía que se produce en el mundo se consume en iluminación. Sin embargo, la innovación consigue abrirse hueco a duras penas en este ámbito, especialmente en España, donde se consume al año 116 kw de electricidad, mientras que Alemania, con el doble de población, se queda en los 48 kw.

La iluminación LED ‘Lighting Emitting Diode’ (diodo emisor de luz) permitiría a la industria dar un giro hacia la sostenibilidad, ya que su virtud radica en ofrecer una mayor potencia lumínica con un consumo hasta cuatro veces menor que los métodos tradicionales. Gracias al desarrollo de este tipo de tecnología es posible incrementar las posibilidades de ahorro y eficiencia de estos productos.

Economía verde

Un informe del Instituto de Diversificación y Ahorro Energético revela que en España, la transición de todos los sistemas a esta modalidad generaría una media deahorro del 50% en el consumo de electricidad. Además, supondría un impulso para la industria del sector al perfeccionar y abaratar la tecnología utilizada. Una tecnología que está en consonancia con los grandes objetivos europeos para 2020.

Con el número 20 por bandera, una de las metas de este programa es reducir el consumo energético un 20% para ese año. Es el camino que la UE ha marcado hacia una economía verde y emergente, como única alternativa para que las empresas puedan sobrevivir y prosperar a largo plazo.

Desde hace más de 30 años, la investigación en eficiencia energética y sostenibilidad en distintos ámbitos como la industria, el transporte, la edificación o el urbanismo ha sido una prioridad en los ‘Programas Marco comunitarios de Investigación y Desarrollo Tecnológico’. También son un tema preferente a niveleconómico, jurídico, político y medio ambiental, principalmente como respuesta a los debates asociados al cambio climático y a las garantías de abastecimiento.

En esta línea, la Comisión Europea ha presentado recientemente los nuevosobjetivos climáticos y energéticos para 2030. Con el fin de dar confianza a los inversores y crear unas perspectivas a largo plazo que permitan llegar a un acuerdo internacional contra el cambio climático, Bruselas ha propuesto reducir las emisiones de CO2 un 40% y que el uso de energías renovables en la UE alcance el 27%.

En aras de este objetivo, el ejecutivo comunitario trabaja en una estrategia para acelerar el desarrollo de las renovables en el mercado interior de Europa y, sobre todo, en la franja mediterránea. El ahorro energético y el llamado reverdecimiento de la economía han pasado de ser una mera cuestión ecológica a convertirse en un salvavidas para los países más azotados por la crisis

Via: Alimarket.

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